Amigos
Los verdaderos valores
La jubilación es un momento propicio para la introspección, para tomar conciencia de todo lo que se ha acumulado a lo largo del tiempo. Reconsiderar los propios valores, desempolvar algunos de ellos, abrazar otros y alegrarse de que estén en tan buen estado. Plantar otros nuevos, disfrutar del jardín, regarlo y cuidarlo. Eso es la jubilación.
Natalia Syrotych, psicóloga y arteterapeuta de Kiev.
Salir al encuentro
Esta experiencia me ha enseñado que la inclusión es algo maravilloso. Independientemente de nuestras diferencias, todos tenemos un lugar especial en este mundo. Me gustaría decir a quienes lean esto que cada uno tiene un talento único y que podemos brillar siendo nosotros mismos.
Paula, Perú
Fin de semana Fe y Luz
Me gustó todo el fin de semana. Me pareció bonito reunirnos y descubrir otras comunidades Fe y Luz. El tema del Corazón de Dios me llegó mucho. Cuando hablamos del Corazón de Dios, también lo hacemos en el día a día. Todos estamos un poco en el Corazón de Dios cuando vivimos en comunidad. Cuando estamos en la oscuridad, nos alejamos del Corazón de Dios; cuando estamos en contacto con la luz, tenemos fe.
Caroline, Francia
Hacer el bien
Al principio, como la mayoría de la gente, venía para «hacer el bien». Poco a poco, me di cuenta de que son las personas más frágiles las que me hacen bien y las que me han ayudado a superar mis miedos y mis bloqueos. »
Asma Bou Raad, Líbano
Todos somos Evangelio
Una oración universal, escrita por los jóvenes de Fe y Luz cuando encontraban con los jóvenes de la capellanía:
"A pesar de nuestras diferencias, podemos llegar más cerca de cada uno. ¡Qué maravilloso es amar, qué bueno estar juntos. Todos somos Evangelio."
Con el corazón
Guy, un amigo con discapacidad, vino a pasar un fin de semana en nuestra casa. Mientras nos preparábamos para ir a misa, me miró y me dijo: "Ahora, vamos a rezar con todo nuestro corazón". Se acercó a mí, me agarró por el hombro y me volvió a decir: "Vamos a ir a rezar, pero ¡ojo, con la cabeza en el cielo, con la cabeza en el corazón!"
François, Francia
Yannick y Judikaël
Durante la oración el Padre Jean nos ha recordado la llamada personal de cada uno de los 12 apóstoles. Después de esto todos recibimos un sobre personal que contenía un mensaje destinado personalmente a cada uno de nosotros. Este mensaje terminaba diciendo: “Yo te he elegido, y te quiero” Jesús.
Dos de las reacciones me conmocionaron especialmente: Yannik, que en seguida dijo “gracias a todos”. Él había interpretado el mensaje de Jesús de reconocimiento por su persona como un reconocimiento por parte de toda la comunidad.
Judikaël, quien tras leer el mensaje de “yo te he elegido y te quiero” gritó “¿para siempre?”, y luego, con seguridad añadió “Jesús está orgulloso de mí”.
Cuando nos cuentan la historia de éste pequeño bonachón que hoy entra en su tercera familia, ¿cómo no podemos emocionarnos con ese grito? Fue la llamada de Jesús a Judikaël, pero también fue la llamada de Judikaël a la comunidad diciendo: “¿Pueden acogerme y quererme tal y como soy, para siempre?”
Eric, Bélgica
Estaba conmocionado pero queria volver
Vine a una reunión de comunidad Fe y Luz para complacer a un profesor que me invitó.
La primera vez, estaba un poco asustado y conmocionado. Pero he querido volver. Al igual que otros amigos de la escuela, creo que fue atraido por la forma en que la persona con discapacidad se acerca a usted, le sonrisa y le acoge sin tratar de ver si usted es bueno o malo, rico o pobre, con una discapacidad o no. Me quedé porque me estaba cautivado por las personas o a Dios presente en las personas. Fe y Luz, cuando nos atrapas...
Carlo, Italia
Mi amigo Liva
Liva tiene 22 años, mendiga sentado en el suelo al paso de su puerta, con su pobre cuerpo todo distorsionado. Su mamá transporta sobre su cabeza unos ladrillos de terracota que servirán para construir casas. Este trabajo es muy duro y ella debe dejar Liva a menudo solo. Su encuentro con Fe y Luz iluminó su vida. Allí, Liva ya no está solo, no es rechazado y puede sonreir de nuevo (no puede hablar sino entiende todo).
Cécile, Madagascar
